A veces sucede que las recetas más buenas son las menos agraciadas fotográficamente hablando, la receta de hoy es el ejemplo más claro. Por muchas fotos que le hagas no salen todo lo atractivas que uno quisiera, pero os aseguro que están mucho más ricas de lo que a simple vista pueda parecer.
Ésta receta es ideal para los que tenéis niños en casa, una manera sencillísima de comer pescado sin rechistar, y son aptas para celíacos, que a partir de ahora me he propuesto publicar recetas también para aquellos que sufren la intolerancia al gluten. Habrá una etiqueta dónde iré recopilando todas las recetas que sean sin gluten.
Ingredientes
- 300 gr de merluza limpia de piel y espinas
- 100 gr de gambas
- 1 huevo
- 60 gr de pan rallado (o miga de pan remojada en leche)*
- pimienta negra molida
- sal
- 1 c/c de hierbas provenzales variadas (ajedrea, tomillo, mejorana, albahaca y orégano)
- aceite de oliva virgen
- salsa rosa para acompañar
Elaboración
Desmenuzar con especial cuidado la merluza, evitando cualquier espina. Pelar y cortar las gambas y añadir a la merluza. Incorporar al pescado un huevo y remover bien, añadir el pan rallado y las especias, salpimentar y mezclar bien. Dejar reposar en el frigorífico una media hora.
Con ayuda de una cuchara vamos cogiendo porciones y vamos formando bolitas y aplastando, hasta formar pequeñas hamburguesas, las freiremos en una sartén con aceite caliente hasta que se vayan dorando por los dos lados. No las hagáis demasiado gordas, para que no se queden crudas por dentro.
Servir acompañado de salsa rosa, tomate frito casero, ensalada o un rico arroz blanco.
NOTAS: *Los celíacos, sustituir el pan rallado por harina de maiz. Podéis usar el pescado blanco que más os guste. Si lo preferís también podéis servirlas en bollitos de pan, tipo burguer. Yo la próxima vez las probaré así, seguro que están deliciosas.








