Soy consciente de que a la mayoría ahora con el calor el hecho sólo de pensar en encender le horno os genera sarpullido al instante, pero no puedo dejarme estas galletas en el tintero. Son tan buenas que a pesar del calor os compensará haber horneado.
Siempre podéis aprovechar estos días de tormenta de verano que refresca un poco, o de pronto cae una granizada que ni en los peores dias de otoño, como paso ayer aquí en Madrid.
Es una receta muy sencilla que no necesita amasado, solamente mezclar los ingredientes y hornear.
No os diréis que no os lo pongo fácil ;)
Ingredientes
- 150 gr. de harina
- 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1/2 cucharadita de sal
- 115 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 100 gr. de azúcar moreno
- 50 gr. de azúcar blanco
- 1 huevo
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
- 125 gr. de chips de chocolate blanco
- 100 gr. de pistachos picados
- 100 gr. de arándanos deshidratados
Elaboración
Precalentamos el horno a 180º.
Mezclamos la harina, el bicarbonato y la sal en un bol, y reservar. Batimos la mantequilla a velocidad media hasta que esté cremosa, añadimos el azúcar y batir unos minutos más hasta que consigamos una crema Incorporamos la vainilla y el huevo, batiendo después de cada adición. Añadimos a la mezcla la harina y mezclamos bien hasta que se integre por completo.
Finalmente incorporamos los chips de chocolate blanco, los pistachos y los arándanos.
Con ayuda de una cuchara vamos colocando porciones de la masa sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal, dejando espacio entre las porciones ya que luego en el horno crecen bastante y se nos pueden pegar. hornear unos 10-15 minutos a 180º o hasta que se doren ligeramente. Dejar enfriar sobre una rejilla antes de comer.
NOTAS: Podéis añadir los frutos secos que más os gusten, están muy ricas también con cacahuetes y chips de chocolate negro por ejemplo. Modificad la receta a vuestro gusto sin miedo.
Receta adaptada de Marta Stewart








